martes, 25 de enero de 2011

Cuentan que a alguien una vez le mordió un ciego...

[Hallándome sumido en mi subconsciente, me dedicaba a ojear mi videoteca, cuando me di cuenta de que en su mayoría estaba compuesta por escoria audiovisual, de un calibre no destinado a la miserable humanidad.
Sin embargo, en uno de mis alardes de ingenio, decidí comenzar un camino que muchos han intentado y han fracasado, por eso hay tanta gente que vive en Ciempozuelos. Una vez comencé un blog colmado de podredumbre, que se llamaba "Me mordió un ciego" o algo similar. Quiero dedicar mis andaduras por el espacio temporal cibernético al responsable de tan absurdo blog, que construyó un monstruo que no ha podido controlar con el paso del tiempo, y por eso estoy escribiendo aquí.
Tal y como fue el cometido de otros el arruinar mi vida, ahora es mi cometido acabar con la vuestra, elaborando leves críticas a películas de aquellas que están prohibidas en DVD, de las que no salen en las revistas o no critican en el periódico. Sin más dilación, comenzamos...]

El delirante mundo de los Feebles (Meet the Feebles, 1989)

Año 1989. Peter Jackson decide continuar sus andanzas por la industria cinematográfica tras su ¿éxito? con Bad Taste (Mal Gusto, que seguramente os deleitará más adelante). Es así que su enfermiza mente, porque no se puede calificar de otra manera, desarrolla este mundillo totalmente VOMITIVO.
La trama transcurre en un espectáculo de variedades al más puro estilo Muppet Show (Los Teleñecos), donde una serie de marionetas reflejan los diferentes modelos del ser humano y hacen una representación extrema de la sociedad.
¿Pero eso a quién cojones le importa? Vamos a la chica.

Como he dicho, son marionetas, pero con mucha, mucha tela.
Protagonizada por toda serie de súcubos y engendros salidos de lo más profundo del abismo, tales como Bletch, una morsa de tamaño enorme que encarna el papel de gordo Monopoly y maneja el cotarro, o su amada Heidi, una hipopótamo o lo que Dios quiera que eso sea que está liada con el jefazo y se dedica a cantar y a trajinársele. Destacan un perrillo chulísimo que aparece, un elefante que se calza a una gallina o algo así y tienen un bebé totalmente bizarro, y sobre todo mi favorito HARRY!

Así es amigos, ¿qué es lo que no puede faltar en una plaga de famosos y multimegaestrellas? Pues el típico chulo-barrio totalmente guapo de terciopelo que contrae una triste ETS por su buena relación con...lo que quiera que se puedan relacionar estas cosas. En este caso, la mixomatosis es la que tiene las papeletas afortunadas y hace su aparición en la película, dejando al espectador (si llegado a este punto sigue con vida) las mejores escenas de la película.
Hago un aparte y me quito el sombrero ante Wyniard, un lagarto/rana/cosa verde al más puro estilo Rana Gustavo, solo que este es un ex-combatiente del Vietnam con unos cuantos traumas de más, y una cierta adicción a la heroína que no controla muy bien. ¡Oh! Y es el lanza-cuchillos de la garita. ¿Qué más puedes pedir?

!Pues una canción¡ Que también tenemos musiquilla en la peli



En efecto, amigos, si alguno ha leído hasta aquí, sabrán que esta película es una joya, y que este hombre no ganó los Oscar de una tacada...Roma no se conquistó en un día,chavatares. Eso sí, yo os recomiendo altamente verla. Marionetas, sangre, sexo...¿Qué más puedes pedir? Pues bueno, a Poli Diaz o el exterminio de Ramoncín en pleno rodaje. Pero como diría Calderón...


Una vez más, una de las mejores joyitas para empezar fuerte con el cotarro este del blog critico-casposo. Enjoy it!
Nos vemos a la siguiente!

1 comentario:

  1. Al final el alumno terminó por superar al maestro, y bien que me alegro de ello :D
    Mucha suerte y ánimos es tu nueva cibersingladura y aquí tienes al Maestro de la Peste y la Depravación para echarte una mano o colaborar con algún artículo si te hace falta.
    Un saludo!

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