jueves, 19 de mayo de 2011

También Bruno Diaz empezó pequeño


Llega el fin del Bachillerato y quedan aproximadamente hora y poco para que me den mis más que merecidas notas, quedándose como siempre un poco cortas y no será culpa mía, no. 
Vuestro amigo Harry Potter igualmente, os desea un buen estudio para la PAU y celebra el ascenso de su equipo favorito: El Betis Balompié.

Comenzamos con la escoria que tengo para hoy, que hasta había pensado en hacer una triple actualización, pero las cosas bonitas vienen en cuencos pequeños, o algo así. Por ello, os dejo con la mayor perla de la historia.


TAMBIÉN LOS ENANOS EMPEZARON PEQUEÑOS (Even dwawrfs started small, Werner Herzog, 1970)

Bueno. A ver por dónde empezamos.
Esta película, si es que se puede llamar así, tiene varias interpretaciones dependiendo del estado de drogadicción de la persona, de sus trastornos mentales, étc. Según algunos, se trata de una película de corte surrealista que refleja la opresión diaria del ser humano. Otros dicen que se trata de la marginación del ser humano. Otros, más en sus cabales, como yo, aseguran que no tiene ningún sentido, que sigo defendiendo como la opinión con más criterio.
Bueno, os cuento de qué va, el argumento y esas cosas de las películas, que tanto os gustan. La película en sí trata de una especie de cárcel, prisión, correccional o atrapadera para enanos, como si fuesen criminales o algo así, pero están a su vez controlados por otra serie de enanos que también son malos, así que hay enanos reclusos buenos (???) y enanos jefes malos (??). En la especie de encerrona esta también hay enanos ciegos (???) que son apaleados y torturados por los enanos no ciegos. De la misma manera, los enanos encerrados planean una escapada o fuga del centro este sin ningún sentido tampoco. A estas alturas de la película, habréis entendido a la perfección que solo hay enanos. Nada más. Todas y cada una de las personas que aparecen en la película son enanos.

Bien, los hechos narrados son apenas los 10 primeros minutos de la película. Luego, si es que tenía alguno, pierde todo el sentido y degenera en un festín cuasi-orgiástico de violencia enanil. Aquí quiero hacer una aclaración que no tengo nada y ABSOLUTAMENTE nada en contra de los enanos, que enseguida se juzga a la gente en este mundo. Sin embargo, llegados a la mitad, y ni eso, de la película, el hecho de ver únicamente enanos se convierte en una especie de paranoia, y tu mente se cierra, y comienzas a sentir una punzada constante en el cerebro porque te estás volviendo literalmente loco. Eso suele suceder antes de comenzar a llorar no se sabe muy bien si de risa o sufrimiento mientras te retuerces por los suelos ante la incapacidad de apagar el reproductor. 

Sin embargo y con embargo, la película continúa incansablemente, y las escenas de delirio y locura continúan pese a todo, como esta.
O muchas otras que no se por qué no me deja subir al blog (Por qué será...)

La película llega al punto de ver una cerda ser apaleada por un grupo de enanos, un mono crucificado o un enano casi tosiendo sangre riéndose de un camello que se sienta y se pone de pie (???), y de un enano tirando pollos por encima de una puerta y una furgoneta que se pasa toda la película dando vueltas en círculo.


¿Explicaciones para la película? Ninguna en Absoluto.
 Vosotros veréis. Esto es horrible, y cada vez que intento verla, es peor.
Así que ya sabéis.
No puedo hacer una entrada más amplia porque cada vez que pienso en esta película pienso en el horror. Disculpenme.


PROXIMAMENTE: A Serbian blog.

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