lunes, 18 de julio de 2011

Mal gusto....


Desde este momento, al entrar en mi blog eres UNO DE LOS NUESTROS....

El mundo de la caspa, de la escoria, del frikismo maldito, del horror porque sí va más allá de los límites de la razón. Dudo que el mismísimo demonio sea capaz de entender tan oscuras artes. Somos los elegidos para dar vida a un nuevo mundo cubierto de vómitos y lágrimas y sepultado bajo la caspa abismal.

Comencemos amigos con otro clásico que precederá a algo más allá de lo inigualable e incognoscible para la mente humana.

Mal Gusto (Bad Taste, 1987)






A sabiendas de las extrañas costumbres del diablo, volvemos a topar con nuestro gran mejor amigo Peter Jackson, y os repito:
Este NO es Peter Jackson


Este ES Peter Jackson


Este, amigos, será Peter Jackson para mi por los siglos de los siglos. No será el aclamado director de Lord of the Rings o de King Kong, con sus superproducciones, sus supernominaciones, sus carretillas llenas de Oscars y sus efectos especiales de esos que molan. Para mi Peter Jackson será el director de los Feebles, de Mal Gusto, el enfermo mental capaz de dirigir y protagonizar cosas como estas, el tarado que no le importa gastar litros y litros de sangre de pega para acabar así...

Como bien sabréis, la obra Jackson pre-ESDLA consiste básicamente en la costra por la costra, como vimos en el Delirante Mundo de los Feebles. Vamos con la chicha.

En esta ocasión, su enfermiza mente nos asombra con un grupo de agentes pertenecientes a algún sitio que no queda muy claro que combaten invasiones extraterrestres, encontrándose en algun lugar perdido con un foco de alienígenas zombígenos totalmente demoníacos. Es entonces cuando nuestros protagonistas intrépidos luchan a muerte contra estos enviados de Satán para lograr la paz, eso sí, con pistolitas, rastrillos y demás armas de destrucción alienígena.
Cabe destacar el papel de Derek, interpretado por Peter Jackson, que está dentro de sus cabales hasta que, tras una caída por un acantilado, pierde parte de su masa cerebral y con ello, el juicio. Sujetándose el cráneo abierto con un sombrero, continúa la lucha, hasta que tras un nuevo traspiés debe sujetarse la cabeza con un cinturón para no seguir perdiendo cerebro. Después de eso, como todo lo que pasa por mi blog, comienza a degenerar y se convierte en una espiral de gore gratuito con Peter Jackson destripando alienígenas con una motosierra e introduciéndose cerebros aleatorios en su abierto cráneo. 
Un torniquete craneal, ¿impactante?

La aventura continúa y llega un momento en el que, no tengo muy claro por qué, los extraterrestres abandonan su forma humana y desvelan su propio ser.
Y decían de los Uruk-Hai...Maricones

Con esta ABERRANTE forma y apariencia, totalmente grotesca, nos enteramos mágicamente, como suele pasar en estas películas, de que el objetivo principal de su visita es secuestrar humanos para servir su carne en una hamburguesería espacial para el nuevo sabor Sapiens Burger (Corregidme si me equivoco, por favor, me muero por dentro a causa de la duda existencial). 
Sabroso amigo nuestro.

Esta película se resume entonces en extraterrestres vomitando en una palangana y comiéndolo después, Peter Jackson correteando como loco de aquí para allá totalmente gore, y la mejor escena que jamás he visto nunca:


OVEJAS QUE EXPLOTAN. Maravilloso...

Otra vez
Espectacular

Y también la guerra de vómitos.
No hay palabras.

Ahora decidme, que preferís, este Peter Jackson rey de la Escoria, o el Peter guay de los Oscar.
No hay duda de que esto es mucho mejor,y aún asi, me queda otro cartucho para convenceros...Que caerá proximamente junto con el viaje de Roma.
Ya sabéis, amigos míos, si queréis morir un poquito más, Mal Gusto para toda la familia, y si no, os vais al cine a ver Harry Potter y sus problemas con el alcohol. 


Uno más de la lista de Niños famosos con problemas que repasaremos próximamente.

Ale,amiguitos...hasta más ver.


1 comentario: