No quiero aburriros, sino utilizar este maravilloso blog como método de alivio, de confesión conmigo mismo a fin de sacarme cosas de la cabeza y de volver al mágico mundo del que un día, por cietos palos que te da la vida, tuve que abandonar para intentar volver y arreglar el mundo real y sus problemas, cosa que no resultó posible. Esperemos, digo otra vez, que esto no dure mucho y no tenga que aburriros más. Ya se verá.
[...Busco ante todo un confesor, un amigo que me escuche, y que por desgracia ahora no puede ser otro que yo mismo, o cualquiera que se aburra lo suficiente como para leer esto. Lamentablemente, sólo yo puedo entenderme, cosa que he llegado a saber a estas alturas, y no os creáis que es divertido, porque me plantea un debate moral y filosófico, ya que Hobbes dijo que el hombre era un lobo para el hombre, y yo digo que sólo el mismo hombre puede ser su mejor amigo. ¿Quién tiene razón,
Volvamos a lo absurdo y fundamental, y no a la filosofía, que no es importante y no lleva a ningun sitio.No voy a contaros la historia de cómo he perdido a lo que más quería, pero sí que os digo que las he pasado muy putas. Pero que muy muy putas. Hasta con sífilis y cosas de esas. Ha sido casi un mes de ias y venidas de cabeza, altibajos, y mucho más, y no ha sido ni divertido ni fácil, y por eso escribo esto, básicamente, para no volverme jodidamente loco.
No voy a decir que todo se haya acabado injustamente, Jamás. La gente se cansa de mi, algo lógico, cosa que también he asumido con el tiempo y eso. Yo me canso de mi mismo muy a menudo, pero no me puedo mandar a la mierda ni suicidarme, que está mal visto y me llevaría al infierno. Una pena que me tengáis que aguantar un poco más. Lo dicho; que raro era que después de casi 3 años (Alaaa!) no se hubiese cansado de mi. No la culpo. No culpo a nadie, salvo a mi mismo. Pero soy asi. Se me va la cabeza, no se puede hacer otra cosa. La culpa fue mía. Así es la vida.
Y diciendo que el imbécil que ha perdido el comodín del cincuenta por ciento he sido yo, tampoco quiero deciros que sea todo tan sencillo. Me siento como un huracán en un plato de natillas, que no se muy bien qué significa, pero una vez alguien lo escribió, me pareció interesante, y lo tenía que colar. Pero más o menos así estoy, deseando estallar, pero incapaz de hacerlo. He estado jodido y a punto de hacer alguna que otra locura y no en el buen sentido de la palabra.
En varios momentos he estado a punto de perder la cabeza, preguntándome el por qué de la vida, si merecía todo la pena verdaderamente. Y sí, merece la pena. Merece la pena estar hundido en la miseria, sepultado en tu propia mieda, y ahogado en tu propio vómito. Claro que merece la pena. Todo merece la pena por el amor. Es la magia que tiene. Aunque el futuro sea, cuanto menos, complicado...]
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