ATENCIÓN: Esto es una entrada vomitiva y pastelosa cuanto menos. Si queréis seguir leyendo, será bajo vuestra total y única, exclusiva responsabilidad. Hoy no hay película que valga la pena. Sólo reflexión de mi enferma, perturbada y privilegiada mente. De ahora en adelante...es cosa vuestra...
Siempre he pensado que hacía cosas mal. Siempre he sabido que hacía daño a la gente. Y nunca me he equivocado. Se llegar al punto exacto, en el momento justo, en la situación indicada, para meter la pierna. Y, normalmente, cuando se me está yendo todo a la mierda, me tropiezo y se me escapa de las manos más aún. Qué le vamos a hacer. Nada que no supiese.
He sido malo y lo puto peor. Y lo admito. Hay cosas que no se pueden negar. He mentido, engañado y hecho daño como el que más. Constantemente. He pedido perdón, y no se si he llegado a ser perdonado alguna vez. Espero que alguien, por lo menos, en esta vida, haya sabido hacerlo. A veces el daño es irreparable, y no se puede hacer mucho, pero puede que el tiempo ayude que las heridas se cierren aunque siempre quede cicatriz.
No vale siempre lo de decir que el pasado queda atrás, porque nunca queda atrás. Siempre avanza por delante tuya, y te persigue y aparece cuando menos te lo esperas.
Por suerte, dentro de esa gente a la que he hecho daño, hay gente que inquebrantablemente se mantiene a mi lado. Y los quiero. Los quiero como si fuesen mi misma vida, y pienso en ellos todos los días, a todas horas, y les echo de menos. Claro que les echo de menos. Aunque tenga sus fotos por todas partes para nunca olvidarme de ellos pese a que estén a sabe Dios cuantos kilómetros. Gracias, de verdad, por haber estado aquí durante tanto tiempo. No voy a decir que durante 19 años, poruqe mentiría otra vez, pero se me entiende de sobra. Gracias, aunque no os pueda echar un discurso como os gusta siempre, bastardos.
No todo el mundo está a 600 kilómetros o así, pero más o menos, más menos que más, tengo gente, por suerte, que en este lado del mundo, es decir, aquí por Mordor, sigue estando conmigo whatever it comes. Nueva vida, podría decirse, sin olvidar los recuerdos de una anterior. Os amo igualmente.
No tengo palabras tampoco para expresar todo lo que pienso de vosotros, pero intentaré no fallaros, aunque el viento se lleve las promesas. Uno hará lo que pueda, avisados quedáis de mis intenciones.
Había pensado en poner fotos de todos vosotros, sea quien sea el que lee esto, pero seguramente haya gente que no quiera que la relacionen ni conmigo ni con un blog como este. Respeto vuestro odio irracional.
Hamigos, amijas, ratas y ratillas, peludas y peludillas, os quiero. Así de simple, y espero que, como debe ser normal, si alguna vez os fallo, podáis perdonarme, aunque sea en otra vida, para que mi conciencia y mi corazón vuelen libremente en algún momento.
Gracias a todos, por haberme felicitado este, mi decimonoveno cumpleaños, y por haber estado aqui.Estéis donde estéis, iré a buscaros cuando gritéis mi nombre, y haré lo que sea por estar ahi si algun día me necesitáis. De verdad, gracias...
OFF: La cebada me pone sentimental...
......................
No me mires más
con esos ojos negros.
No me mires más,
por favor,
y no me condenes
al infierno.
Me miras.
Me pierdo.
Y vuelta a empezar
en este sucio juego,
de seguir y no encontrar,
de nunca darte caza,
de no poderte alcanzar.
Me miras,y no pienso,
porque no puedo pensar
en otra cosa que no seas tú.
Lo siento,
pero la vida es así,
no te puedo sacar
de mi cabeza perdida
y maldita por ti, mujer.
Y no me muevo,
porque me estás mirando,
y estoy paralizado,
hipnotizado
por la belleza de tu mirar.
No me mires,
ni me sonrías más,
por favor.
Déjame la vida
que te estas llevando
cuando siento, penetrante,
tu mirada,
tu sonrisa cálida
que me ilumina el alma.
El blanco de tus dientes
que se refleja en la mañana
como la luz de mis días.
El verte un día más,
un segundo que pueda pasar,
es por mi único motivo
para despertar
cada día.
Déjame verte hoy
y podré encontrar
un lugar
para poder morir
y descansar en paz.
Pues no lo haré sin ver
tu piel morena
cuando caiga muerto,
inerte,
y seas tú
lo que, en el último momento,
me pase por la cabeza.
Tu sensualidad,
tu oscuridad,
el abismo de tu mirada,
el contraste con tu sonrisa.
Ver tu cara
y gritar: "Muerte, llévame ya".
Que me lleve el demonio
y me arranque lo que me queda
que no te hayas llevado tú.
Mi alma, por una mujer.
Por ti.
Mi imperio al traste
por buscarte
sea donde sea
y sentir el calor de tu sonrisa,
de tu piel,
de tus ojos
todo junto.
Es sentir eso,
o no querer sentir nada...
.....................................
No hay comentarios:
Publicar un comentario